Y yo no lo sabía

Shenzhen me recuerda hasta que punto se puede ser ignorante y, de paso, cincela unas graciosas facciones de alelado en mi cara, mientras voy en metro y taxi de un lado para otro. Yo no sabía que existía esta ciudad, y resulta ser la más limpia, ordenada y moderna en la que he estado, a pesar de sus millones de habitantes (dieciocho me dicen, bastantes menos apunta Wikipedia, una bestialidad en todo caso). Interminables avenidas de asfalto inmaculado y aceras arboladas e impolutas, torres y más torres, algunos rascacielos, montes y bosques en las afueras y el mar rodeándola, con el perfil de Hong Kong al fondo y Macao no mucho más allá. Ciudad de negocios, formidables, grandes, pequeños y mínimos; escaso turismo y no demasiada oferta cultural. Shenzhen no sólo no parece China, sino que no parece de este Planeta. A ver si hago fotos de noche, ésas son las buenas.

Fotos Shenzhen.

2 Respuestas a “Y yo no lo sabía”

  1. Subi says:

    Como dcia cocodrilo dundee, debe ser la gente más amable del mundo …

  2. La verdad, bastante. Conocidos y desconocidos.

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